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El canto blanco de Tenerife: una piedra con diferentes texturas

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El canto blanco es una roca volcánica que se encuentra en el sur-oeste de la isla de Tenerife. Se trata de una piedra de alta significación patrimonial, ya que ha sido utilizada desde la época prehispánica para la construcción y la decoración.

Una piedra con diferentes texturas

El canto blanco es una roca ígnea efusiva, lo que significa que se formó a partir de un magma que se solidificó en la superficie de la Tierra. Tiene una textura vesicular, lo que significa que está llena de pequeñas burbujas de aire. Esto le da a la piedra un aspecto poroso y ligero.

El canto blanco se encuentra en afloramientos de varios metros de potencia. Puede ser de color blanco, gris o beige. Su dureza es variable, pero en general es una piedra relativamente blanda.

Sin embargo, el canto blanco no es una piedra uniforme. Puede presentar diferentes texturas, lo que le confiere una gran variedad de características.

Las diferentes texturas del canto blanco

  • Textura continua, vacuolas pequeñas, presencia de líticos basálticos de tamaño milimétrico: Esta textura es la más común en el canto blanco. Se caracteriza por la presencia de pequeñas burbujas de aire repartidas de forma uniforme por toda la roca. También puede presentar algunos líticos de tamaño milimétrico.
  • Matriz de tono más oscuro, con líticos centimétricos pumíticos, bien soldados: Esta textura es menos común que la anterior. Se caracteriza por la presencia de una matriz de tono más oscuro, con líticos centimétricos de textura pumítica. Los líticos están bien soldados, lo que le confiere a la roca una mayor cohesión.
  • La roca se compone de fragmentos piroclásticos de textura vesicular, centimétricos y milimétricos, de textura similar, cuyos bordes se observan rubefactados: Esta textura es la menos común de las tres. Se caracteriza por la presencia de fragmentos piroclásticos de textura vesicular, de tamaño centimétrico y milimétrico. Los bordes de los fragmentos están rubefactados, lo que indica que la roca se ha sometido a altas temperaturas.

Estas variantes no se limitan a una ubicación específica; más bien, son tipologías que se pueden observar en diversas regiones, a menudo distantes entre sí. En ocasiones, se encuentran en coladas que se fusionan en un mismo frente con uno o varios de los subtipos.

En el contexto del patrimonio construido, podemos encontrar su uso conjunto, especialmente cuando se trata de bloques constructivos destinados a ser enfoscados. Por otro lado, en aplicaciones ornamentales de piedra a la vista, se prefiere que todo el material exhiba una textura similar, favoreciendo rocas con pocos líticos y vacuolas pequeñas uniformemente distribuidas.

Es crucial señalar que, junto a estas variantes utilizadas en contextos constructivos y ornamentales, existen otras que carecen de la cohesión estructural necesaria para estos propósitos. Cuando la superposición de depósitos lo permite, las casas-cueva son comunes. Para su construcción, se han aprovechado depósitos de varios metros de espesor, compuestos por material menos cohesionado que, de forma natural, estaba cubierto por capas de material más estable, actuando como una especie de techumbre.